Moxibustión

Moxibustión Japonesa. ¿Qué es?

La moxibustión japonesa es una técnica terapéutica que utiliza el calor de la artemisa (moxa) aplicado sobre puntos específicos del cuerpo. Este calor suave y controlado ayuda a favorecer el equilibrio del organismo, aliviar molestias y estimular sus mecanismos naturales de regulación.

Es un tratamiento delicado y personalizado que puede aplicarse de forma independiente o como complemento de la acupuntura, adaptándose a las necesidades de cada persona.

Mujer aplicando okyu de moxibustión japonesa en la frente de una paciente
Punto de okyu con moxa parcialmente quemada junto a incienso encendido en moxibustión japonesa

La delicadeza de la moxibustión japonesa

Aunque la moxibustión nació en China, fue en Japón donde evolucionó hacia técnicas más precisas y delicadas.

La moxibustión japonesa destaca por la calidad de la moxa, la sensibilidad en su aplicación y la posibilidad de adaptar el tratamiento a cada persona.

En mi consulta utilizo principalmente técnicas de moxibustión directa japonesa, totalmente indolora, seleccionando el método más adecuado según las necesidades de cada tratamiento.

Tipos de Moxibustión

Chinetsukyu de moxa encendido durante una sesión de moxibustión japonesa

Moxibustión Directa

Consiste en aplicar pequeños conos de moxa directamente sobre puntos específicos de acupuntura. Es una técnica muy precisa, característica de la Moxibustión Japonesa, que permite adaptar el tratamiento a las necesidades de cada persona. Es el método que utilizo principalmente en consulta.

Bolas de moxa encendidas sobre una aguja de acupuntura en la espalda durante un tratamiento de moxibustión japonesa

Moxibustión Indirecta

En esta técnica la moxa no entra en contacto directo con la piel. El calor se aplica mediante un puro de moxa o utilizando distintos soportes, como jengibre o sal, para estimular los puntos de tratamiento de forma suave, progresiva y adaptada a las necesidades de cada persona.

Propiedades de la Moxibustión

Armoniza el flujo de energía y sangre en el cuerpo

Elimina el frío y la humedad aliviando el dolor corporal

Libera la energía estancada

Restaura la energía Yang para el equilibrio corporal

Fortalece el sistema inmunitario previniendo enfermedades

Estimula los glóbulos rojos favoreciendo la regeneración celular

Refuerza el Qi vital mejorando el bienestar general

Alcaliniza el organismo